La productividad de las abejas está directamente relacionada con la salud de los individuos  de la colmena. Expertos de CINAT-UNA y la Universidad Veracruzana entregan recomendaciones para prevenir enfermedades.

Una de las sesiones que atrajo más público al webinar Hacia una Apicultura Sustentable en América Latina, fue la dedicada a las enfermedades de las abejas melíferas y su prevención, que dictaron los especialistas Johan Van Veen, director del Centro de Investigaciones Apícolas Tropicales de la Universidad Nacional de Costa Rica (CINAT-UNA) y Sóstenes Rodríguez, profesor de Apicultura e Inocuidad Alimentaria de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Veracruzana, en México.

En su charla “Prevencion de enfermedades y plagas en las abejas melíferas” el doctor  Van Veen señaló que el manejo preventivo de plagas y enfermedades se debe basar en la biología natural de las abejas. Si bien el manejo va a variar de acuerdo al tamaño del apiario, la cantidad de colmenas que se manejan, el clima y raza de las abejas con las que se trabaja (europeas o africanizadas), en general existen 5 recomendaciones importantes para tener en cuenta:

  1. Tamaño de las celdas del panal acorde a la raza de las abejas:

Según estudios, el tamaño de las celdas tiene relación con las tasas de infestación de varroa. Las colmenas con panales construidos naturalmente (4,4 a 4,9 mm) contienen menos parásitos que las colmenas con láminas de cera estampada comerciales, de 5,2 a 5,4 mm. Además, el menor tamaño de celda provoca mayor temperatura en la cámara de cría, lo que resulta en un desarrollo hasta 24 horas más rápido de la cría de abeja, permitiendo que se desarrolle menos cantidad de crías de varroa. El Dr. Van Veen sugiere usar lámina de cera con celdas estampadas de 4,9 mm.

  1. Selección de abejas más higiénicas: Seleccionar abejas con un buen comportamiento higiénico (que limpian más celdas). Estas son menos susceptibles a enfermarse y, por lo tanto, dan lugar a colmenas más resistentes a las enfermedades.
  1. Cambiar de panales oscuros por cera nueva: Es importante la renovación de panales ya que los oscuros son foco de contagio de enfermedades. Un panal oscuro puede ser foco de esporas de nosema, además de acumular residuos de plaguicidas. Al cambiarlos por cera nueva (clara) se reduce el riesgo de infecciones y de presencia de plaguicidas y ayuda a producir cera.
  1. Alimentación: La acidez de los alimentos influye en la flora bacteriana intestinal de las abejas, entre las cuales hay probióticos como Lactobacillus brevis, que favorecen la respuesta inmunológica contra el estrés, las enfermedades infecciosas e, incluso, para metabolizar plaguicidas. Por eso se debe aportar alimentación con pH similar a la miel. Si se usa jarabe de azúcar, que no es ácido, se sugiere añadir 1 gr de ácido cítrico por kilo de azúcar.
  2. Ubicación del apiario: El apiario se debe ubicar en un lugar seco, bien ventilado y soleado, evitar humedad excesiva, vientos fuertes y aire estancado. Las abejas deben tener agua limpia cerca y estar lejos de focos de contaminación.

En su charla “Manejo integral de la colmena en la prevención de enfermedades de las abejas”, el profesor Sóstenes Rodríguez, de la Universidad Veracruzana, destacó la importancia de cuidar la sanidad apícola y entregó recomendaciones para mantener la colmena en buena salud.

“Un problema sanitario mal atendido puede generar un golpe importante a la economía de esta zootecnia”, dijo, recordando el impacto que tuvo en México el mal manejo de la plaga del pequeño escarabajo de la colmena (Aethina tumida), que hizo caer las exportaciones de miel a Arabia Saudita desde casi 4.000 toneladas en 2014 y 2015 a solo 642 toneladas en 2016.

El profesor Rodríguez apuntó a la importancia de hacer una “apicultura de precisión” basándose en los cuatro pilares técnicos de una apicultura rentable y sustentable: genética, alimentación, manejo y sanidad.

Genética: es importante conocer las razas de abejas con la que se trabaja, para conocer sus vulnerabilidades a ciertas enfermedades y cómo manejarlas.

Alimentación: No basta suplementar con jarabe de azúcar. Las abejas necesitan también proteínas, minerales, vitaminas y fitomoléculas que obtienen del néctar de las flores y que se han ido perdiendo con la deforestación y el cambio de uso de suelo. Es importante suplementar a tiempo e identificar las épocas de escasez de polen y néctar para reforzar la alimentación.

Manejo: el profesor Rodríguez aconseja conocer los calendarios florales de cada territorio para programar el trabajo apícola y, en especial, mantener permanentemente actualizado el registro de colmenas, para tener bien identificadas las más resistentes a enfermedades, las que producen más miel o tienen mejor comportamiento higiénico. De esta forma se podrá ir haciendo selección de las mejores y así aumentar la productividad.

Sanidad: llevar registros, hacer diagnósticos y aplicar los tratamientos adecuados a la colmena. No guiarse por lo que dicen las redes sociales, sin base. Aplicar tratamientos validados por instituciones de investigación o sanidad y en el momento adecuado.

“Si no hacemos las cosas a tiempo, las abejas no perdonan y se verá afectada la productividad”, concluyó el investigador.

Las siguientes preguntas fueron realizadas por asistentes al webinar. Entregamos las respuestas de los especialistas:

Si las abejas abren una celdilla para limpiar varroa, ¿vuelven a sellar esa pupa?

JVV: No, las abejas retiran la pupa para realizar este saneamiento. Por este motivo con una infestación alta de varroa se pueden observar marcos con cría salteada.

¿Cada cuánto tiempo se debe renovar la cámara de cría?

JVV: Se recomienda renovar el 50% de las láminas de cera de la cámara de cría al año, renovando completamente la cámara de cría cada 2 años

¿Qué se recomienda para repeler plagas como polillas o cucarachas?

SR: Son importantes las medidas de manejo como hacer crecer las colmenas cuando corresponda y respetar los espacios interiores. En la bodega, mantener temperatura y humedad adecuadas y guardar el material limpio.